LUIS DE BLAS
"Donde, Amor, te declaro el sentimiento"
I
Es ansia,
Amor, de celebrar un sueño
en tu
predio de insomne calentura
de mies
dorada y líquida ternura,
corriendo
por mi ser en dulce empeño.
Es verte
amanecer ya siendo el dueño
de la llave
eternal de mi clausura,
Amor, si
penetrando vas la oscura
celda sin
paz, melódico y risueño.
Sentir tu
flauta en el silencio grave
que me
traslada, cariñosa y suave,
a otro
espacio, de luces, infinito.
Amor, sin
freno, al borde misterioso
del éxtasis
final que vuela, Esposo,
al reclamo
impaciente de mi grito.
II
De pájaros
volando entre mi aliento
está la
tarde, Amor, la casa llena
de un alado
clamor que me enajena,
sin saber
si te ausentas o me ausento.
Cuerpo y
sangre de Ti, no hallo aposento
que no sea
ruina, jaramago y pena,
nieve de
olvido y soledad de arena
donde,
Amor, te declaro el sentimiento.
Cuánto
tardas, Amor, que ni la suerte
me da la
gracia para verte y verte,
gozosa en
tu pasión definitiva.
Encadenada
a Ti, más libre el juicio,
sin mácula
ni miedo al precipicio,
siempre
doncella, en tu esperanza, viva.
III
Deja, Amor,
que me cubra con la esencia
de fruta y
flor la realidad desnuda
hasta el
día que el viento tuyo acuda
a desvelar
mi casta transparencia.
Mira mi
piel temblando de impaciencia
al rocío
que cae nocturno y muda
la claridad
en sombras de la duda
cuando soy
sólo tuya refulgencia.
Ay, que
muero de sed, ardo en anhelo
de
entregarme en el surco al arroyuelo,
más que
alegre, en que va tu regadío.
Tuya, tuya,
hazte ver, pronto, en mi arcilla,
con el don
que conforta y maravilla
si, Alma,
alma soy, buscándote, Amor mío.