TEODORO RUBIO MARTÍN
"Claridades"
Si el
viejo amanecer se nos concluye
será
el nuevo quizás igual que un tránsito
de luz
que no se acaba con la noche.
Pongo
así la esperanza como un sueño
en los
brazos del mundo, como música
en
esos pentagramas de la siembra
cuando
canta la espiga, cuando el viento
estremece su voz y caen los trigos
sin
hoz que les impulsen a la vida
nueva
de donación. Una pregunta
se
escucha y sin respuesta se diluye
en la
cima del monte, donde el pájaro
comienza su acrobacia descendiendo
hasta
el exacto vértice del páramo.
Allí
se asoma al horizonte el vuelo
y
marca la distancia del olvido
para
volver de nuevo a la memoria.
Allí
nacen las dudas, la ligera
respiración del alma de las cosas
inservibles quizá para los seres
y
heredan los recuerdos sus sequías.
Entre
la tierra, allí, entre los surcos
modelas alfarero con tus manos
la
vigilia del hombre y nace el alba,
la
eterna plenitud de los sentidos.
Pongo
así la esperanza como un sueño
en tus
brazos y tú me la devuelves
sonámbula de amor y con más sílabas
que un
verso. Tu despliegas claridades
como
un rayo de luz que cicatriza
toda
la imperfección de mis latidos.