LUIS GARCÍA PÉREZ
"Tu voz es una lluvia transparente"
Para sentir tu aliento, tu latido
me he asomado, Señor, a la alborada
cuando tu luz clausura las sombras de la noche
y asciende la belleza hasta los ojos
igual que una violeta derramada
sobre el silencio azul del nuevo día.
He besado las huellas de tus dedos pulsando
las arpas del misterio renovado
en cada amanecer que nos regalas
como un milagro fiel de luz y asombro.
Me ha herido tu mirada de música y relente
desde ese parpadeo de una estrella
con su frente nimbada de rubores;
desde el humilde gesto de la rosa
que acaricia tu brisa de jazmín perfumada
o la voz del arroyo despeñado en tu nombre
con la espuma de un beso destrenzado en canciones.
Cuánta magia en los arboles
de tus bosques sonoros, interiores, profundos,
acercando tus labios a mi espera sedienta.
Qué cegadora luz acariciando
el vuelo silencioso de apacibles palomas
como blancos veleros por el mar de tus olas
Todo Tú te derramas trigalmente en los surcos
de infinita ternura
igual que un arco iris de floridas promesas.
Vas dejando, Señor en mi memoria
una estela inefable de sorpresas
y es mi sangre un torrente luminoso
buscándote en las cosas sencillas, cotidianas.
Mi alma es un barbecho dolorido
que anhela la caricia de tus huellas,
la lluvia generosa que me empape
mi frente, mis sentidos, mi costado.
Tu presencia es un beso de colores
que penetra en mi ser, el alma adentro,
porque lleva tu aliento el lenguaje exquisito
de las flores, los pájaros, el viento
que alabea en las ramas de mis íntimos arboles,
incendia los trigales con versos de amapolas
y conciertos de pájaros en vilo.
Hoy descubro paisajes interiores
esperando tus cántaros divinos
en un tibio aguacero que germine
en mis campos tu mágica alegría,
la esperanza de toda tu hermosura.